PPK en Tambo, visita necesaria pero no propicia

Mar, 02/14/2017 - 13:37 -- paolagomez
Enrique Zavala

PPK enfrentará la crisis de un pueblo que sigue en pie de guerra contra la minería y ahora también por la falta de agua.

 
¿Cómo será recibido el presidente Pedro Pablo Kuczynski el 18 de enero en el valle de Tambo? Si bien Cochachacra, Dean Valdivia y la Punta de Bombón, los distritos que lo conforman no están convulsionados en este momento, si se encuentra en pie de guerra desde el año 2010, en que los momentos de enfrentamientos y muerte y se han sucedido con otros de relativa calma, pero nunca sin tensión.
La llegada de PPK está precedida por la necesidad urgente de agua para sus 12 mil hectáreas de cultivos que languidecen ante la negativa del Gobierno Regional de Moquegua de darles una dotación de 4 millones de metros cúbicos de la represa de Pasto Grande, pese a que hay disposiciones de la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
La pérdida de cultivos de arroz –que ocupan casi 6 mil hectáreas– y los de pan llevar pueden destrozar la economía de 5800 agricultores de la zona, gran parte de ellos migrantes que se han ido estableciendo el valle alquilando tierras.
En época de estiaje los niveles del río Tambo bajan considerablemente y requieren del agua Pasto Grande, una presa ubicada en Moquegua, manejada por las autoridades de esa región.
El problema no es solo de los cultivos y su economía, sino de salud. El río Tambo trae una fuerte carga de arsénico y boro, dos venenos para el ser humano. Cuando el caudal es pequeño los niveles de estos elementos suben muy por encima del máximo permitido.
En una reciente reunión entre técnicos de la Autoridad Local del Agua y los agricultores, se informó que los productos de tallo corto del valle de Tambo ya han absorbido el boro y el arsénico y las tierras regadas también ha sido contaminadas. Esos vegetales se consumen en la ciudad de Arequipa.
Los pobladores del valle de Tambo y en general de la provincia de Islay viven preocupados de que el agua que toman los termine enfermando.
Mientras en las noticias, el anuncio de llegada de PPK ha sido analizado en medios nacionales por el lado del destrabe de la inversión de 1400 millones de dólares que pretende hacer Southern para la extracción de cobre en las minas Tía María y La Tapada, la preocupación inmediata en la zona sigue siendo el agua.
La gobernadora regional, Yamila Osorio, piensa que el problema hídrico es prioritario y debe ser abordado antes que el de la mina. “La gente primero piensa en el agua, no hay que ahogarnos en Tía María”, señaló.
Los primeros cuestionamientos que se hicieron al proyecto minero Tía María vinieron precisamente por el agua. En el año 2010, durante el segundo gobierno de Alan García, el temor era que la mina use la poca agua dulce que tiene Tambo y que lo llevó varias veces a tener una guerra por el agua con Moquegua.
Osorio no cree imprescindible a Tía María, ella dice que los proyectos mineros de Tambomayo y Pampas del Pongo hacen mayor inversión. De hecho PPK estará también en Tambomayo en su visita de enero a la región Arequipa. Pero en la Cámara de Comercio no ven las cosa así, su presidente, Diego Muñoz Nájar, considera que es necesario destrabar el proyecto, porque los 1400 millones de dólares son necesarios para reactivar la relentizada economía de Arequipa.
El asunto no será fácil. El alcalde provincial de Islay y ex alcalde de Dean Valdivia, Richard Ale, es un opositor radical al proyecto. Ingeniero químico de profesión, ha dicho una y otra vez desde el gobierno de García y el de Humala que la minería y no es compatible con el valle, que la terminaría desapareciendo por la contaminación con polvos y del agua.
Los opositores a Tía María, entre los que están el ex cura y actual congresista Marco Arana y otros sectores de izquierda, ven un panorama apocalíptico para el valle que ha sido durante años la despensa de la ciudad de Arequipa.
Hace solo unas semanas Ale estuvo con PPK en Palacio de Gobierno y fue tajante al decirle que Tía María no va por que es el sentir de la población.
La postura en el valle ha sido dura. Sus alcaldes y la mayoría de la población ha rechazado el ofrecimiento de Southern de dar 100 millones de soles para obras, incluso el de construir una represa que les permitiera superar sus problemas de escasez durante el tiempo seco.
“Agro sí, mina no”, es más que sólo un lema, ha sido el fundamento de su lucha, que ha causado casi media docena de muertos y centenares de heridos, además de millonarias pérdidas económicas.
Arequipa superó la recesión que vivía gracias a la minería. Cerro Verde generó trabajo bien remunerado, canon y donaciones que provocaron un boom de la construcción. El problema en Islay se presentó por Southern, una empresa que tiene un largo historial de conflictos con el valle de Tambo. Los humos de la fundición de la minera en Ilo llegaron al valle, según los agricultores, malogrando sus cultivos, algo que nunca fue reconocido por la minera.
Southern nunca pudo congeniar con los pobladores y trato de sacar adelate el proyecto sin tener la llamada “licencia social”, que no es otra cosa que una relaciones armoniosas en la zona de influencia del proyecto. Por el contrario se tejió todo un entramado de relaciones poco transparentes con los dirigentes del Frente de Defensa del Valle de Tambo.
Pepe Julio Gutiérrez, uno de los principales líderes opositores a la mina, hoy está en prisión mientras lo investigan por buscar extorsionar a Southern con millón y medio de dólares para sabotear las protestas.
El alcalde de Cocachacra, Helard Valencia, es menos tajante que Ale. Hace poco dijo que Southern no da las garantías necesarias para la explotación de Tía María, algo que algunos han interpretado como una ventana a que el proyecto sea desarrollado pero por otra empresa.
El presidente de Southern, el mexicano Óscar Gonzales Rocha, no ha admitido esta posibilidad, que ha sido sugerida por algunos economistas destacados. La semana pasada Muñoz Nájar, dijo que nadie podía obligar a Southern a vender el proyecto.
Southen es tan mal vista por la dirigencia de los agricultores tambeños que hasta la han acusado de estar detrás del desabastecimiento de agua. En una conferencia de prensa de la Junta de Usuarios de Riego dada en la Plaza de Armas de Arequipa, Jaime de la Cruz junto con el abogado Héctor Herrera, sugirieron que se le niega agua de Pasto Grande a Tambo para dársela a las operaciones mineras de Southern en Moquegua.
Cuando PPK llegue a Tambo en la segunda quincena de enero, posiblemente los problemas de agua se vean superados. Cuando llueve en las partes altas el río carga miles de metros cúbicos. Por lo que las tensiones estarán concentradas en el tema minero.
PPK ha sugerido que primero hay que llegar con soluciones a los lugares donde se proyecta inversión minera. Así que se espera que lleve el proyecto de una represa y su financiamiento. Pero el tema Tía María será difícil de abordar.
Con una población acostumbrada al enfrentamiento con el gobierno y con muchos temores  a que su modo de vida se vea destruido por la contaminación minera, es posible que haya más resistencia que apertura a propuestas gubernamentales de estrave de inversiones.
El gobierno tiene 10,000 millones de dólares de inversiones privadas trabadas por conflictos sociales y esta será la primera prueba de fuego del presidente en temas mineros a 6 meses de iniciado su gobierno, y cuando las encuestas de su popularidad van en descenso.
 
 
 
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