La decepción de Normando Mozambite

Mié, 01/25/2017 - 14:35 -- paolagomez
Jorge Turpo Rivas

El candidato al Congreso, menos votado en las últimas elecciones, Normando Mozambite, se pregunta: ¿Por qué elegimos tan mal a nuestros representantes?.

 
 
Normando Mozambite Mendoza sabía que iba a perder pero no tiró la toalla. Recordó sus años de suboficial de la policía, de fiscal adjunto y abogado. Siempre derribando obstáculos y asumiendo retos. Hasta el nombre que le puso su padre lo obligó a ser un luchador como los normandos, esos antiguos conquistadores escandinavos y vikingos. Había cumplido setenta años de edad y su amigo Miguel Pérez Vizcarra lo invitó a que sea candidato al Congreso por el partido político Orden, liderado por Ántero Flores–Aráoz Esparza.
Le dieron el número seis en una lista de seis. «Desde el inicio –dice Normando Mozambite– supe que no tenía probabilidades de ganar porque no superaríamos la valla electoral, pero no nos rendimos, llegamos hasta el final».
Y así fue. Obtuvo ochenta y cuatro votos en las elecciones del último 10 de abril. Ana María Choquehuanca, la candidata más votada por Arequipa, sumó 27 mil 289 votos. Fue el menos votado pero no por eso el peor candidato. «Las elecciones se ganan con plata, es poco lo que puedes hacer contra campañas millonarias», dice en su defensa el abogado que quiso representar a Arequipa pero nació en la provincia de Bellavista en la región San Martín en plena Segunda Guerra Mundial (1946). De los ochenta y cuatro votos, la mayoría –estima Normando Mozambite–, los debe haber conseguido en Orcopampa, un pueblo minero de la provincia de Castilla. Fue el lugar donde tuvo propaganda para su candidatura.
«El dueño de radio San Andrés de Orcopampa es mi amigo, me dio una mano publicitando mi candidatura. Ahí debo haber tenido más de setenta votos». El resto, sospecha, fueron de sus familiares y amigos.
 
ELEGIR
Enterado de los pasos perdidos de algunos congresistas que recién entraron al parlamento Normando Mozambite se pregunta: Por qué elegimos tan mal a nuestros representantes. «Arequipa no está bien representada. Creo que nos hemos equivocado de nuevo. En la campaña mandó el factor dinero» En este punto es inevitable recordar que la representante del fujimorismo por Arequipa, Alejandra Aramayo, a menos de tres meses de gestión, saltó a la fama nacional cuando se reveló que había pedido que le remodelen su oficina  congresal, además de pasajes a Paraguay y ejemplares de la Constitución Política para regalar.
«Al único congresista de Arequipa que conozco –comenta Mozambite– es Justiniano Apaza, al resto jamás los vi en persona ni tengo referencia de su trayectoria».
Quizás le pasa lo mismo a la mayoría de la gente. Esta no fue la primera vez que Normando Mozambite participó en una elección. En 1995 fue candidato al Congreso por el FRENATRACA.
La invitación se la hizo Roger Cáceres Velásquez, líder fundador de ese frente. «Esa vez perdí por pocos votos», recuerda.
En esos años la votación para  el Congreso era por distrito electoral único es decir que había una sola lista por partido y los candidatos podían recibir votos de todo el país. «Mi error –reconoce Mozambite– fue que hice mucha campaña fuera de Arequipa y descuidé la región donde pude cosechar más votos».
Años después volvió a ser candidato pero a la alcaldía de Cerro Colorado. Lo hizo como invitado de Acción Popular «Quedamos en quinto lugar –precisa–. Ganó Benigno Cornejo».
 
EXPERIENCIA
Durante diecinueve años, Normando Mozambite fue suboficial de la Policía. Llegó a trabajar para el antiguo Servicio de Inteligencia Nacional.
Lo destacaron a la Selva para combatir el narcotráfico. «Es como una guerra perdida –analiza el  ex candidato–. Dicen que  hay avances pero la gente  sigue cultivando hoja de  coca. Yo he visto cómo las comunidades recibían con banda de música  y comida a los pilotos de avionetas que sacan droga.
Es que ellos sí les dejan dólares, el gobierno los tiene olvidados». Como policía trabajó en diferentes regiones. En Juliaca conoció a Geovana, su esposa con la que está próximo a cumplir  cincuenta años de casado y tiene dos hijos. Pero ya desde la década de 1960 vivió en Arequipa. Estudió Derecho en la Universidad Católica de Santa María cuando todavía era efectivo policial. Soy un peruano nacionalizado arequipeño. Conocí esta tierra y me quedé», dijo.
Después de retirarse de la Policía ejerció como abogado y llegó a ser fiscal provisional adjunto en Arequipa, San Martín y Cajamarca. Una mañana lo enviaron al reconocimiento de un cadáver en un centro poblado a tres horas de Cajamarca y lo secuestraron. Los ronderos habían capturado a un presunto  asesino y acusaban a la  fiscalía de querer liberarlo.
Cuando llegó Normando Mozambite junto al médico legista y un policía, lo recibieron a palos y piedras. Destrozaron la camioneta y quisieron incendiarla. Mozambite logró convencerlos de que la diligencia se haría sin favorecer a nadie. Aun así los retuvieron todo el día, los llevaron caminado dos horas y media hasta donde estaba el muerto y toda la noche los tuvieron  cruzando el río de un lado para otro.
«Después nos hicieron cargar el cuerpo que ya llevaba más de cinco días muerto, el olor era insoportable, pero regresamos y nadie salió dañado», recuerda.
Lo increíble ocurrió un mes después  cuando desde Chiclayo les  enviaron los resultados de  la necropsia y la conclusión era que la muerte se produjo por sumersión o ahogamiento.
«El hombre se había caído al río y se ahogó. Tenía cortes superficiales provocados por las piedras, pero los pobladores creían que lo habían asesinado. El juez tuvo  que liberar al detenido».
 
PROPUESTAS
De haber llegado al Congreso, Normando Mozambite habría puesto todo su esfuerzo en mejorar las pensiones de los jubilados. «Sé que muchos lo proponen –dice el ex candidato– pero cuando llegan al poder se olvidan, yo sí quería abocarme a ese tema con todas mis fuerzas. No es posible que haya pensiones de 400 soles». La seguridad ciudadana, con su experiencia como policía, también habría sido un tema prioritario.
En primera vuelta votó por Ántero Flores–Aráoz y en segunda por Pedro Pablo Kuczynski. Ahora cree que PPK, en sus primeros cien días de gobierno, está decepcionando y que el fujimorismo, con mayoría en el Congreso, quiere gobernar y copar cargos importantes.
No sabe si su salud le permita volver a postular a un cargo público. Cada elección suele ser una derrota por los resultados, pero como buen Normando, sigue de pie luchando en cada batalla.
 
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