Evaluación de estudiantes 2016, aún jalados en matemática y lectura

Vie, 04/21/2017 - 11:16 -- paolagomez
Alfredo Herrera

Una mirada de los resultados de la prueba que hace el Ministerio de Educación a los escolares del país.

 
Las regiones Tacna, Moquegua, Ayacucho y Callao son las que mayores avances han registrado en lectura y matemática, de acuerdo a las evaluaciones realizadas por el Ministerio de Educación durante el año 2016, cuyos resultados acaba de difundir el propio gobierno y están siendo analizados por diferentes medios de comunicación y entidades especializadas en el tema.
Cada año, el Ministerio de Educación aplica una prueba general a los estudiantes de segundo grado de primaria, denominada Evaluación Censal de Estudiantes. Esta prueba se aplicó los días 29 y 30 de noviembre del año pasado a 542 mil 878 alumnos de todas las regiones del país, tanto en el ámbito urbano como rural y se han tomado en cuenta factores como la lengua nativa, niveles socioeconómicos y si son de colegios públicos o privados.
Esta muestra es significativa y refleja la situación no solo de nuestros estudiantes y maestros sino de todo el sistema educativo nacional.
No se trata de una evaluación internacional, pero sí se aplican estándares que permiten a las autoridades comparar los avances, o retrocesos, de la educación peruana con respecto a países con características similares.
La evaluación censal es un importantísimo instrumento que deberíamos conocer no solo maestros y alumnos, sino sobre todo los padres de familia, pues algunos resultados o interpretaciones de la encuesta nos pueden ayudar a tomar mejores decisiones respecto a la educación de nuestros hijos.
Los datos más importantes de la encuesta, en general, son todavía preocupantes, pero hay algunos resultados alentadores. En el caso de las matemáticas, por ejemplo, se ha visto que hay un avance en la capacidad de los estudiantes para resolver un problema matemático.
Del año 2015 al 2016, de cada cien estudiantes 27 resolvían satisfactoriamente un problema matemático, ahora son 34 alumnos los que lo logran. No es un gran salto, pero es un avance que las autoridades, según la ministra Marilú Martens, toman muy en cuenta para fortalecer el proceso.
Sin embargo, los resultados en comprensión lectora sí son preocupantes, pues en el mismo periodo de evaluación, la cifra de alumnos que entiende una lectura ha bajado de 49,8 a 46,4 por ciento. Una de las primeras hipótesis que explican este  descenso, según el propio ministerio y que se consigna en un informe especial que se publica en un diario de circulación nacional, es que se ha detectado un retroceso en la calidad de la enseñanza en colegios privados.
Creo que es oportuno detenernos en este punto, pues contrariamente a lo que los padres de familia piensan, la educación en colegios privados no está siendo tan competitiva o satisfactoria como se difunde.
Son los estudiantes de los colegios estatales los que mejores resultados han registrado tanto en el tema de la lectura como en matemática, y como se dice al principio de la información, no son precisamente en las regiones con ciudades grandes o alto movimiento económico.
Llama la atención que la región Ayacucho, que en años anteriores era considerada como una de las más pobres y con mayor retraso educativo, sea una de las que lidera el desarrollo de los estudiantes desde los niveles primarios. La otra coincidencia es la cercanía de las regiones con mejores resultados: Tacna y Moquegua.
Tacna ha alcanzado el 64,3 por ciento de satisfacción para resolver problemas matemáticos y 76,8 en comprensión lectora.
Es la que lidera el proceso a nivel nacional. La región Arequipa no está mal ubicada en este análisis. En el caso de matemáticas, nuestra región ocupa el quinto lugar de desarrollo, inmediatamente después de las cuatro regiones ya mencionadas, mientras que en el caso de la lectura se ubica en el décimo puesto, esta vez por detrás de regiones como Huancavelica, Junín, Ica y Puno.
Este resultado es preocupante, porque la región Arequipa ha registrado en los últimos años un alto crecimiento de la demanda educativa en el ámbito privado, lo que encarece la educación y afecta a los padres de familia, pero que no da los resultados esperados.
En el otro extremo de la medición están, lamentablemente, regiones como Ucayali y Loreto, donde la satisfacción tanto para matemática como lectura, no supera el 25 por ciento.
La última Evaluación Censal de Estudiantes ha aplicado otras mediciones que nos pintan un mayor panorama de la situación educativa, y los resultados tampoco son alentadores:
Más del 50 por ciento de estudiantes del segundo año de secundaria no supo responder sobre preguntas de historia, geografía y economía.
Seguramente las autoridades regionales, los representantes de los maestros y de los padres de familia de nuestra región se reunirán pronto para analizar públicamente estos resultados, pues las características de nuestra región se diferencian notablemente de otras como Puno, Cusco, Abancay o Tacna, y este factor debe ser tomado en cuenta con mucha seriedad, pues los procesos educativos son los que más rápido fracasan cuando se comete el error de uniformizar o generalizar los métodos de enseñanza y evaluación.
Lo que resulte de estos análisis, que esperaremos con la prudencia y paciencia a que nos obliga el ritmo de reacción de nuestras autoridades, nos servirá para tomar mejores decisiones para la formación de nuestros hijos, supervisar mejor el avance curricular en las escuelas y sobre todo, evaluar si la oferta de la educación privada está de acuerdo con los objetivos nacionales y regionales.
Vale preguntarse una vez más si vamos por el camino correcto cuando de educación privada se trata, si la oferta de modelos, sistemas y metodologías de enseñanza ayudarán a la formación efectiva de nuestros alumnos.
Hay que preguntarse si como padres de familia tenemos claro cuáles son las perspectivas de nuestros hijos, si se pueden proyectar sus capacidades, aptitudes y vocaciones, y si estamos apoyándolos en sus perspectivas personales.
 
 
 
Ya no estamos en épocas en que se endosa la educación de niños y jóvenes a la escuela, y hay que entender que no son rutas separadas la salud y la educación ni la vivienda y la educación, por ejemplo, ni nuestro tiempo nos permite el lujo de despreciar una materia frente a otra. Hay que librarse de males seculares como asignaturas tipo religión y retomar espacios para el arte y la recreación.
Las matemáticas y la lectura deben dejar de ser tormentos y condicionantes para el alumno, pero los maestros deberán estar preparados tanto para resolver una suma como para elaborar adecuadamente una oración gramatical, sin importar su especialidad.
Esperamos también que nuestras autoridades regionales entiendan que temas aparentemente técnicos o especializados como la construcción de carreteras o edificios, o la prevención de desastres, tienen que ver con las matemáticas y la lectura; debemos desterrar la vieja idea de que si nos gustan las letras seremos abogados y si nos gustan las matemáticas ingenieros y si dibujamos bien iremos a arquitectura; hay que recordar que la lectura y las matemáticas nos despiertan la imaginación, nos hacen sensibles y analíticos, nos permiten una visión más amplia del mundo y nuestra realidad.
La última Evaluación Censal de Estudiantes es un documento muy importante (se puede revisar en la página web del Ministerio de Educación) pero más importante debe ser su análisis y sobre ello tomar medidas adecuadas para mejorar nuestra educación. Es tan importante saber sumar como leer, nuestra región no está haciendo bien la tarea, tiene todas las condiciones para alcanzar los primeros lugares del proceso de aprendizaje, y por eso debe atender a las zonas más deprimidas, debe controlar y supervisar la educación privada, debe invertir en libros y tecnología, debe recuperar su calidad de ciudad culta.
 
 
 
 
 
 
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