Violación, como en Ayacucho

Vie, 01/13/2017 - 14:11 -- paolagomez
Enrique Zavala

En Arequipa también un grupo de menores violó a una estudiante. En la Fiscalía no solo luchan por una condena, también quieren prevenir agresiones y extorsiones sexuales.

 
La llamaron una y otra vez pero su hija de 16 años no respondía el celular. Había salido a una fiesta y no regresaba. El padre salió a buscarla en el carro pero no la encontró. Cuando retornó desesperado a la casa encontró que dos muchachos la dejaban en la puerta inconsciente. Los detuvo. La chica había sido abusada sexualmente por tres “amigos” suyos que también eran menores de edad.
Los fiscales sostuvieron durante el juicio que los jóvenes la habían alcoholizado dejándola sin posibilidad de reacción. En primera instancia lograron una condena de 4 años para los autores que pasaron seis meses en el correccional de menores Alfonso Ugarte de Arequipa. En las apelaciones consiguieron liberarlos, pero el caso no ha acabado, el juicio continúa.
Las violaciones múltiples a jóvenes perpetradas en reuniones y fiestas no son casos aislados. Hace pocos días el país se conmovió con el brutal abuso sexual cometido contra una quinceañera de Ayacucho, que días después provocó su muerte. Los violadores incluso grabaron la agresión con sus smartphones.
La fiscal Jessica Montenegro, coordinadora de las Fiscalías de Familia en Arequipa, encuentra que estas agresiones sexuales pueden multiplicarse por el contexto en que se dan. Cada vez más menores de edad van a fiestas donde hay alcohol, drogas, y están sin supervisión de los padres.
En el caso de Arequipa, en el Ministerio Público creen que hubo premeditación. La víctima estaba aparentemente enamorada de un compañero de colegio, y este y dos amigos la citaron a la casa donde uno de ellos vivía prácticamente solo. Luego se aprovecharon de ella.
En Ayacucho el último detenido dijo que todo ocurrió por el alcohol que habían bebido, pero fue capturado días después cuando sin remordimiento alguno intentó violar a otra chica en un hotel.
La muchacha de 16 años logró escapar y denunció lo ocurrido. “Esos muchachos de Ayacucho han experimentado una escalada de actos antisociales desde que eran muy niños. No es algo que se planifique de un momento a otro. Es el resultado de una serie de peldaños en los que han estado inmersos desde antes. Pequeños hurtos, asaltos, tocamientos indebidos, violaciones previas y ahora con este hecho que terminó con la muerte de la víctima”, dice el psicólogo y rector de la Universidad de La Salle en Arequipa, Iván Montes.
Anota algo más: “Estos jóvenes actúan sin ningún tipo de remordimiento ni culpa, menos evidencian arrepentimiento alguno. Es más sus muestras de arrepentimiento pueden ser estratégicas para reducir las penas o la sanción social. En el fondo estas conductas nos remiten a perfiles de psicópatas”.
Un psicópata es una persona enferma, mayormente se torna agresiva y violenta y comete actos criminales sin tener empatía ni remordimientos. Simplemente toma lo que quiere, sin importar el daño que provoque a otros.
Sobre el caso de Arequipa, Montes cree que se conjugaron trágicamente tres cosas: jóvenes con perfil psicopático, el machismo más brutal y el alcohol. “Pero el alcohol no causa esto, solo le añade salvajismo... Si tres jóvenes violan de esa manera es porque hubo premeditación”, dice.
La fiscal Montenegro y su colega Ingrid Álvarez, aún ven en ciertas sentencias sobre violación algunos prejuicios de género. En general en la sociedad aún se trata de culpar a la mujer por haber asistido a algunos lugares.
Nuevamente en el caso de violación de Arequipa, las absoluciones conseguidas se basan en que en el video la víctima no parece defenderse. “Ella dijo en sus declaraciones que su cuerpo no le respondía”, recuerda la fiscal Montenegro.
Las preocupaciones en el Ministerio Público van más allá de casos específicos. La fiscal Álvarez dice que las infracciones de los adolescentes (que si fueran mayores se les llamaría delitos) se cometen cada vez a menos edad. Ahora en las fiscalías se registran casos de violaciones, consumo y venta de drogas desde los 12 años, y en todos los estratos sociales.
La psicopedagoga Jenny Zegarra, cree que más allá de la carga genética que hay en los muchachos con perfiles psicopáticos, hay un fenómeno colectivo en las agresiones, un dejarse llevar por las conductas de los otros, que sin embargo puede detenerse cuando alguien del grupo es empático con el sufrimiento del otro.
Ella también comprueba profesionalmente lo que casi todos sabemos: una generación que crece más abandonada que nunca porque los padres están ausentes en el hogar por el trabajo.
Los niños, desde los 8 años y a veces menos están en casa con acceso a internet, sin filtros, incluso con acceso sin mayor supervisión a las redes sociales como Facebook y Twitter que se han convertido en zonas de captación de víctimas de los pederastas o redes de prostitución infantil y trata de personas.
 
LA LUCHA POR LA PREVENCIÓN
La fiscal Montenegro ha comenzado una campaña contra el “sexting”, al que considera un nuevo y gran riesgo para los menores. El “sexting consiste en el envío de contenidos de tipo sexual, principalmente fotografías y videos, producidos generalmente por uno mismo para luego enviarlo a otras personas a través de los celulares. En un folleto que pronto se repartirá entre escolares se aclara que también el “sexting” puede considerarse pornografía infantil.
El “sexting” son casos en que entre amigos o enamorados de colegio empiezan a mandarse fotos o videos desnudos. El asunto es que ese material, que tenía a una sola persona como destino, termina difundiéndose públicamente en las redes sociales o siendo usadas para una extorsión.
Las fiscales y organizaciones como la Asociación Vida y Familia han detectado ya desde hace mucho tiempo que hay una cultura de banalización del sexo, que ha hecho que se pierda todo el concepto de lo público, lo privado y lo íntimo.
En Arequipa, una niña de 13 años terminó con anorexia seis meses después de que un ex enamorado, al que le mandó fotografías desnudas, las difundió públicamente, cuando ella había iniciado otra relación sentimental. El caso fue tan mal tratado en una Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente, que sólo llegó a una fiscalía de Familia cuando el caso había prescrito.
La fiscal Montengro recalca que el “sexting” tiene consecuencias imprevistas. Hay casos en que la divulgación de fotos íntimas ha generado tal depresión que han conducido a personas al suicidio.
La intención de la campaña es hacer que los estudiantes, los profesores y los padres tengan conciencia de los peligros que hay en esas modas de internet. Pues lo que se difunde por las redes sociales o internet, es muy difícil de desaparecer y pude traer, en el acto o más adelante, terribles consecuencias.