Nadine Heredia S.A.C.

Jue, 02/09/2017 - 14:33 -- paolagomez
Enrique Zavala

El ex presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso, Gustavo Rondón, analiza la personalidad de la ex primera dama, Nadine Heredia, y el poder que tenía en el gobierno de Ollanta Humala.

 
 
Si alguien sabe de agendas es Gustavo Rondón. Las ha usado en su vida como un tesoro en las que guarda ideas suyas y de otros. Apuntes, pensamientos, citas, proyectos y más, resaltado todo en colores diferentes, de acuerdo a su importancia. Justo a él, a inicios de la primavera de 2015, cuando presidía la Comisión de Fiscalización del Congreso de la República, le dieron el encargo de analizar e investigar las anotaciones que en cuatro agendas había hecho la poderosa primera dama de entonces, Nadine Heredia.
Allí consignaba de los gastos de la perdida primera campaña presidencial de Ollanta Humala y del Partido Nacionalista en 2006 y la de 2011 en que ganaron el poder. Datos de aportes, sus contactos internacionales y hasta del presupuesto y gastos de  familia, están registrados allí de puño y letra.
Un mes antes esas cuatro agendas habían sido reveladas por televisión nacional en el programa Panorama. Se las dio Álvaro Gutiérrez, un ex congresista arequipeño, disidente del nacionalismo, que había ayudado a sostener la campaña de Ollanta y Nadine en el año 2006, con parte de la fortuna que acumuló en Italia, donde reside y a donde llevaba formalmente enfermeras para trabajar en clínicas y hospitales.
Las agendas le habían sido robadas a Nadine Heredia, de eso no cabe duda, y de pronto 9 meses después aparecían en Panorama junto a un peritaje que demostraba que eran suyas.
¿Y qué de importante tenían las anotaciones? Eran cuentas que llevaba con meticulosidad y que demostrarían que habían usado dinero llegado ilegalmente al Perú para la campaña electoral y que también había enriquecido a la familia Humala Heredia.
Gustavo Rondón vio las agendas y en poco tiempo llegó a la conclusión que la primera dama, y en ese momento presidenta del Partido Nacionalista, era “inteligente, calculadora, ambiciosa y hasta sin escrúpulos… sí, sin escrúpulos”.
Nadine Heredia no los tuvo al negar sucesivamente que esas agendas fueran suyas. Lo hizo una y otra vez. “Las anotaciones en las agendas no son mías y las cuentas son irreales”, dijo el 17 de agosto de 2015 al día siguiente del reportaje de Panorama.
“No se puede iniciar la investigación porque los documentos están contaminados”, dijo al día siguiente.
“Quiero ratificar que nunca he reconocido esas agendas como mías… Estoy en condiciones de decir que no se condice con mi letra, no es mi letra”, sostuvo el 8 de setiembre. “Como en reiteradas veces he manifestado, los documentos como agendas y libretas y el contenido de esas agendas y libretas no son de mi propiedad”, dijo el 22 de setiembre.
Un mes después, el 22 de octubre, lo ratificó: “Esas agendas no son mías”, pero el 22 de noviembre de 2015 le dijo por escrito al fiscal Germán Juárez que los documentos fueron hurtados de forma agravada de su domicilio y en una conferencia de prensa por fin reconoció que las agendas son suyas.
Lo primero en lo que reparó Rondón, luego de examinar las copias certificadas de las 318 páginas de las agendas, fue en los contactos que para un político común y corriente eran inalcanzables. Nadine Heredia Rojas, una comunicadora que estudió en la universidad de Lima y que en ese momento era solo la esposa de un ex militar llegó a los gobernantes y a ejecutivos de grandes transnacionales.
Primero se contactó con activistas del chavismo venezolano, luego pidió conocer a Nicolás Maduro y después al mismísimo Chávez en su momento de apogeo, cuando el dictador venezolano pretende extender su poder por América Latina y se consideraba nada menos que el nuevo Simón Bolívar.
“Chávez quería manejar Unasur –sostiene Rondón–, ya tenía a su lado a Brasil con Lula, a Argentina con Kirchner, a Ecuador con Correa, a Paraguay con Lugo y cerraría con Humala en Perú”.
Rondón dice que en 2005 Ollanta y Nadine no tenían dinero hasta que llegaron donde Chávez y este consigue también el apoyo de Lula. “La campaña que pierde Ollanta en 2006 se hizo con plata de Venezuela, y ya cuando queda segundo viene la plata del Brasil”, puntualiza.
Los indicios que pueden llevar a determinar la intromisión extranjera en las elecciones presidenciales peruanas están en las cuatro agendas de Nadine Heredia que investigaron Gustavo Rondón y la Comisión de Fiscalización del Congreso y que ahora están en manos de la Segunda Fiscalía especializada en Lavado de Activos que reúne pruebas para llevarla a juicio junto a otras 24 personas, incluida su madre, Antonia Alarcón, y su hermano, Ilan Heredia, por los delitos de lavado de activos, defraudación tributaria, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.
 
LAS AGENDAS
Rondón recuerda que las agendas de Nadine Heredia eran muy ordenadas, no tanto como las que él lleva, pero eran bien llevadas.
La Comisión investigadora del Congreso, a quien el pleno le dio facultades de comisión investigadora para este caso, las numeró y les dio nombres.
La agenda 1 era un cuaderno con tapas artesanales de colores y anotaciones de presupuesto y arqueo del 2009 al 2011. La denominaron “Presupuesto”. La agenda 2 fue rápidamente llamada “Solo para mujeres”, debido a la frase que tenía en su caratula. De color fucsia y anillado tipo bloc servía para anotar las actividades y gastos del Partido Nacionalista durante el año 2007. En ella se referían a Ollanta Humala Tasso con sus iniciales OHT, y contiene fechas y costos de viajes al extranjero, gastos y presupuestos familiares, anotaciones de recibos por pago de dinero y reuniones con personalidades nacionales y del extranjero, muchas de ellas de Venezuela y de Brasil. El periodo de las anotaciones va desde 2007 hasta el año 2009.
La agenda 3 es de cuero y de modelo cocodrilo y decidieron denominarla por su marca Renzo Costa. Es del año 2010 y allí se anotan desde cumpleaños hasta fechas de viajes en el país y al extranjero, reuniones, discursos y actividades familiares.
La Agenda 4 es más bien una libreta chica anillada de color amarillo anaranjado, la llamaron “Libreta Pequeña”. Si bien tiene anotaciones de actividades personales y familiares, también tiene el presupuesto de reuniones con varios apuntes. Abarca desde el año 2006 hasta el 2010.
 
LA PROTECTORA DE OLLANTA
La parte política para Rondón merece ser más investigada. En la agenda hay anotaciones que describen los pasos a dar con el Ministerio Público y el Poder Judicial y con los congresistas de ese entonces Freddy Otárola y Daniel Abugattas, ante las investigaciones contra Ollanta Humala por delitos de violación de derechos humanos cuando era el encargado de la base militar de Madre Mía en 1992 y en el planeamiento del Andahuaylazo, una sublevación que encabezó su hermano Antauro y que terminó en el asesinato de varios policías.
“Era una mujer que tenía que proteger a su esposo y liberarlo de las investigaciones. Nadine Heredia fue la gloria de Ollanta y también su Waterloo”, dice Rondón. En realidad cree que él fue su instrumento. “Finalmente –dice– ella era la que daba las órdenes a la bancada nacionalista, la que se reunía con los congresistas en Palacio, la que decidía quienes eran los ministros…el poder era de ella y Ollanta su tonto útil”.
 
Las agendas y las investigaciones en torno a ellas, llevan a Gustavo Rondón a concluir en que lo que decía Isaac Humala, el padre del ex presidente, sobre la ambición de su nuera era cierto. “Nadine es ambiciosa y Ollanta un varón domado, que no es nada sin ella y que le debe todo a ella. Nadine tuvo un gran defecto: no calculó la continuidad en el poder”.
Esa mujer que en las campañas electorales lucía como una más, con las uñas de colegiala, cortas y sin pintar, de silueta menuda escondida en pantalones vaqueros y polos anchos, se convirtió en una elegante primera dama, que apareció en portadas de revistas y a la que le hacían artículos sobre su elegancia y belleza.
Ella construyó el poder para ella en una suerte de empresa personal con el objeto de lograr sus metas. Una empresa que bien pudo llamarse “Nadine Heredia S.A.C.” en la que le dejó –a decir de Rondón– muy pocas acciones al presidente Humala. “Es egocéntrica, no tenía un proyecto político, ella quería el poder para ser poderosa, si ella hubiera tenido uno se habría cuidado de caer ‘bomba’, no hubiera estado diciendo ‘mis ministros’ ni hubiera estado en las juramentaciones”, agrega.
Él cree que su ego la llevó a romper su relación con la vicepresidenta Marisol Espinoza cuando esta salió en un capítulo de los Simpson, la serie animada estadounidense. “Eso causó una crisis en su bancada, recuerden que eran 47 y terminaron con 27. Tiene mucha ambición, pero no el maquiavelismo de Vladimiro Montesinos, porque si hubiera sido maquiavélica no se habría peleado con Marisol, sino que la habría utilizado”.
El gran golpe que sufrió Nadine Heredia fue ver cortadas sus aspiraciones de suceder en el mando a su marido. Alan García advirtió en la pareja presidencial el modelo de Kirchner y Cristina Fernández en Argentina, y denunció un intento de “reelección conyugal”.
Rondón dice que esa era su meta, pues aunque en su apreciación ella tenía el poder real –recordemos al premier Cateriano diciendo que Nadine le dio la luz verde, o al premier Cornejo ante el Congreso temeroso de deslindar con ella– además necesitaba detentarlo formalmente. “Nadine Heredia iba a ser la presidenta, tenía niveles de aprobación grandes, podía haber sorteado la oposición a su candidatura, pero se llenó de poder, no lo supo manejar con mesura”, señala el ex congresista.
Cuando terminaba el gobierno de Ollanta y las agendas habían generado un escándalo político y mediático y la popularidad de la primera dama se había derrumbado y las investigaciones fiscales hacían presagiar un inminente juicio, Nadine empezó a planear una salida.
Para Rondón ha quedado ya demostrado que los contactos brasileros que figuran en las agendas le sirvieron para conseguir un puesto en la Oficina de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Claro que algunos de ellos están hoy encarcelados por el caso Lava Jato.
En esta oportunidad le sirvió un ex ministro de Lula da Silva, José Graziano da Silva, actual jefe de la FAO, para conseguir un puesto que le permitiría vivir en Suiza y obtener la inmunidad que tienen los altos funcionarios de las Naciones Unidas.
Hoy con la asunción de su cargo suspendida por decisión de la FAO, Nadine Heredia debe permanecer en el país y afrontar las investigaciones fiscales con una libertad restringida.
Por el momento Gustavo Rondón concluye en que “Nadine Heredia fue autoritaria, dominante, llena de poder y ego. Fue la que construyó todo, pero su excesivo protagonismo también lo derrumbó todo”.
 
 
 
 
 
 
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