“Mi Patria no es la Patria ni de papel, ni del pisco”

Mar, 05/31/2016 - 14:48 -- periodista2
Jorge Turpo Rivas
Una tarde de agosto de 2012, Oswaldo Reynoso Díaz regresó a Tacna, ciudad en la que nacieron sus padres. Ellos tuvieron que separarse durante la ocupación chilena. Se reencontraron en Arequipa, donde nació Oswaldo. Su cabeza blanca, inequívoca señal de su presencia, nos guió hacia el encuentro con la literatura, su vida, ideas y la creación como expresión de la belleza. El escritor arequipeño murió el último martes 24 en Lima, a los 85 años de edad. El mejor homenaje es leer su obra.
 
¿Sus padres le contaron por qué decidieron alejarse de Tacna e irse a Arequipa?
Hubo varios problemas. A mi padre le obligaron a servir en el Ejército chileno durante los años de ocupación y él con un grupo de amigos se fueron a Bolivia. Mi madre se quedó en Tacna con sus hermanos, sufrieron toda la opresión chilena. Me contó que los chilenos pintaban una cruz negra con alquitrán en la puerta de las casas que serían invadidas. Cuando marcaron la casa de mi madre, decidieron irse en tren hasta Arica para tomar el barco que envió el presidente Leguía para repratiarlos a Lima, pero uno de mis tíos, muy joven, murió en ese barco, y la familia tuvo que quedarse en Mollendo.
 
¿Cómo se produce el reencuentro de sus padres en Arequipa?
Eran enamorados desde muy jóvenes, pero cuando mi padre estuvo en Bolivia tuvo una señora con la que tuvo cuatro hijos. Luego se enteró que mi madre ya estaba en Arequipa y tomó la decisión de ir a buscarla.
 
La guerra y la invasión los separó y Arequipa los juntó.
Sí. Mi padre acordó con la señora boliviana llevarse a dos de los cuatro hijos, entonces le escribió a mi madre diciéndole que iría a casarse con ella, pero que llevaría dos hijos. Mi madre me cuenta que le respondió: esos son los resultados de la guerra.
 
¿En Arequipa sus padres también se reencontraron con la patria?
- Ellos se reencontraron, pero mi padre, antes de morir, me llamó a su lecho de muerte, me tomó las manos y me dijo: Oswaldito, muero sin Patria.
 
El sentimiento de un paria ¿Por qué se sentía así su padre?
Es que como mis padres nacieron y vivieron durante la dominación chilena, hablaban como chilenos, comían como chilenos, y en Arequipa les pusieron el apodo de “los chilenos”. No todos, sino un grupo de arequipeños.
 
Y para usted ¿cuál es su Patria?
Yo llevo muy profundo el sentimiento tacneño, porque mi padre nos inculcó lo que Tacna había significado para el Perú, la reafirmación de la Patria. Pero no una Patria de mentira, sino una Patria profunda que fue lo que sintieron los tacneños. Mi Patria no es la Patria ni de papel, ni del pisco, ni de la marinera.
 
¿Ni de marca Perú?
Ni de marca Perú, efectivamente. Para mi la Patria es un rostro que yo amo y está en el rostro de cada peruano, de los jóvenes, de quienes me escuchan. Para mi la Patria son los rostros que yo hago en mis libros, esa es la Patria.
 
Hace poco hubo un escándalo mediático, porque un programa chileno trató mal a algunos miembros de la etnia Bora.
Hipocresía. Los mismos peruanos maltratamos a otros peruanos. La otra vez un señor me dijo que había ido a un hotel donde había gente humilde, y me dio un perfil de la gente humilde que no es otro que el perfil del peruano. Estuve a punto de invitarlo al baño para ponerlo frente al espejo y decirle: mírate, los parámetros de humilde que me has descrito los tienes tú y no jodas.
 
Hace poco usted dijo que Abimael Guzmán era un humanista y lo criticaron mucho. Entiendo que se refería a la etapa en que usted lo conoció en Arequipa.
Por supuesto.
 
No por lo que Guzmán hizo después.
Así es. Eso ya es problema de él. Lo que pasa es que a esos críticos, sobre todo a ese crítico, yo le he ofrecido darle, gratis, dos clases de comprensión lectora.
 
¿A Gustavo Faverón?
- Sí. Le voy a dar dos clases, gratis, de comprensión lectora.
 
Pero también dijo que Sendero Luminoso y el MRTA son partidos políticos, no terroristas…
Perdón, un ratito. ¿Qué es ser terrorista?
 
Sembrar el terror, la violencia, la barbarie, entre otras cosas.
Y en este momento, ¿quién siembra el terror en el mundo? ¿No es Estados Unidos que bombardea pueblos y mata gente? ¿De qué terrorismo hablamos?
 
¿Usted está justificando la violencia sembrada en el Perú?
No es justificar, sino simplemente decir que lo que pasó en el Perú fue una guerra. La guerra es un proceso histórico y en la guerra el hombre llega a perder algunos valores de su humanidad, se da en todas las guerras. Y lo que ha pasado en el Perú fue una guerra.
 
Entonces está de acuerdo en que haya grupos como Movadef que piden la amnistía para quienes cometieron esos crímenes.
Pueden pedir amnistía, pueden pedir todo. Dígame entonces por qué permiten que en el Parlamento haya una Martha Chávez que apoyó el terror de Estado, y María Luisa Cuculiza y Martha Hildebrandt. ¿Acaso ellas no apoyaron el terror de Fujimori? Hasta ahora lo defienden y no les pasa nada. De qué estamos hablando. Con la misma vara hay que medir a los otros.